lunes, 11 de julio de 2011

Creo que fue asì...

Creo que fue así......
 
Mirando desde la ventana de su habitación, veía las cumbres nevadas de las montañas que rodeaban su pueblo. Percibió que aún hacía frio, aunque el almanaque decía que el invierno había terminado.
No así el invierno que dentro de él vivía.
La decisión estaba tomada. Llevarla a cavo no era fácil.
 
Volvió entonces a mirar los boletos que reposaban sobre la mesa de luz....comprendiendo entonces que era una decisión que el destino  había preparado para él y… donde no existiría la posibilidad de negarse a cumplirlo. Lo acompañaron amigos y parientes hasta el puerto distante de su casa. A la hora de partir...el silencio dijo todo. Las miradas se abrazaron fuerte…más fuerte que la fuerza de los brazos. Esas miradas sabían que quien estaba partiendo...nunca más volvería.

Otra patria lo acogió. Nuevos amigos, el buen sol y el sabor del mejor vino. La gran posibilidad de recomenzar la vida....pero sin olvidar jamás el lugar de donde vino.
Trabajo…sufrió, repartió una y mil veces cuando los vientos adversos le soplaron en su contra. Su vida la prolongó en su esposa y en sus hijos...y fueron sus más queridos junto a los que en su país dejó. No tuvo piedad el tiempo y llegó el momento en el que entendió que había llegado el instante de emprender el definitivo viaje.

Historias como esta serán, seguramente, millones. Para mi ésta es muy especial…cuento de mi padre.
No tuve con él una amistad  profunda...pero aprendí, con los años, que de verdad me quiso...pero tanto…tanto…tanto. Y aprendí también que aun cuando las circunstancias nos golpeen y nos duela con desesperación…hemos de aceptar, de corazón, que son éstas las que nos forman. Ello nos hará ver que reflexionar sobre sucedió nos permitirá agradecer  su paso por nuestra vida....entenderemos así...que "jamás estaremos solos"...que nunca lo estuvimos…

Los abrazo.....

1 comentario:

  1. Es muy cálida la sensación de entender que fuimos amados cuando creimos no serlo; de sentir que hay muchas formas de querer y muchas más aún de expresarlo...si logramos llegar a esta conclusión, no hay más desfondamiento en nuestra existencia y ésta queda justificada en sí misma. Gracias por la reflexión

    ResponderEliminar